Las antimodelos se toman la red
Tienen entre 19 y 30 años y en la calle pasan por mujeres comunes y corrientes. Pero tienen algo distinto: les gusta que las fotografíen desnudas. Se hacen llamar Pink Angels. Y ojo: son todas chilenas.
Sunna tiene 26 años y lleva el pelo rojo furioso con mechones negros. Es delgada y mide menos de un metro 60. No tiene un cuerpo escultural y más parece una niñita, una de tantas chicas góticas y delgadas que circulan por Santiago. Pero cuando está parada frente a la cámara, se transforma. Es otra Sunna. Coquetea como si fuera Gatúbela, muestras sus tatuajes y se chasconea el pelo. Se deja llevar una y otra vez. Amenaza con sacarse la ropa, pero no lo hace. Le gusta jugar a calentar la sopa.
Sunna fue una Suicide Girl chilena. Es decir, modeló desnuda para el más famoso sitio web que existe, dedicado al erotismo y al porno alternativo. Sunna llegó a lo máximo que puede llegar en Suicide Girl: ser contratada y tener varios sets de fotos dando vueltas en el sitio. Le pagaban 500 dólares por cada book y mientras estuvo ahí, hizo media docena.
Hoy hay más de diez chilenas han posado en Suicide Girls. Pero Sunna se salió.
-Lo que se hacía ahí era erótico, no pornográfico. Yo nunca mostré más de lo que quería mostrar-, aclara. Ahora, en cambio, el sitio ya no es el mismo. “Suicide Girls se volvió controversial. Empezaron a verse fotos muy explícitas. Además, el contrato se volvió una cosa súper cerrada. ¡Los huevones son súper cabrones! Querían monopolizar el desnudo erótico. Varias chicas nos fuimos choreadas con ellos”, cuenta.
Por su participación en Suicide Girl, Sunna alcanzó cierta fama. Cuando el año pasado renunció a la página para hacer su propio negocio, no le fue difícil conseguir modelos. Muchas chicas la conocían por su desplante frente a las cámaras.
A la versión chilena de Suicide Girls, la bautizó, “Pink Angels”. Hoy tiene más de 20 modelos que son como ella: mujeres normales, que pasan piola en la calle; mujeres chilenas con más autoestima que cuerpo; con mucha actitud y cero silicona. Mujeres que cuando están frente a una cámara, cambian. Y vaya cómo cambian.
ACTITUD PINK
Pink Angels nació a mediados del año pasado. Sunna conocía niñas que habían modelado para Suicide Girls y que también se habían ido descontentas. También se sumaron muchachas para las que Sunna era una suerte de ídola.
-Cuando tenía 16 años, sentía mucha admiración por las Suicide Girls, soñaba con ser como ellas- cuenta Maniquí (20). Agrega: “Las primera vez que las vi fue en un programa de HBO, que se llama American Sex. Después me metí a su página y me enamoré. Me encantó la actitud de ellas. Eran súper potentes. Lo que hacían era más que un simple desnudo. Transmitían toda una onda con su cuerpo, a pesar que no eran minas bonitas ni con el medio forro, tenían un no sé qué que las hacía atractivas. Eso me mató. Ahí me dije: “ésta es la actitud que quiero tener y voy a hacer todo para lograrlo”. Un día contacté a la Sunna y nos hicimos muy amigas, a pesar que somos totalmente opuestas. Ella me sacó unas fotos para Suicide Girls, pero no me seleccionaron. Me dio lata, pero no me desanimé. Y seguí modelando para otras páginas eróticas. Tiempo después se nos ocurrió hacer nuestra propia versión de Suicide Girls en Chile. Y llamamos a otras amigas para que participaran”. Hoy, Maniquí es una de las socias de estos particulares ángeles rosados. Su idea es lanzar formalmente su página en un mes más. Pero como se ha corrido la voz, Sunna dice que cada semana les llegan al menos cinco jóvenes que quieren convertirse en Pink Angels. “Y eso que no hemos lanzado oficialmente la página”, sostiene Sunna.
El fuerte de Pink Angels son los sets de fotos de las chicas. “No queremos que se disfracen, sino que reflejen lo que son de verdad. Ese es el gran concepto de Pink Angels. Mostrar chicas que tú ves en la calle, en el metro, que van a la universidad, que trabajan, que tienen hijos y que son atractivas no por tener un cuerpo perfecto. No tenemos ninguna modelito de Morandé”, aclara Maniquí, quien compagina el modelaje con su carrera de Historia del Arte y Estética.
-Nosotras estamos rompiendo con ese estereotipo de la mina 90-60-90. No estamos ni ahí con eso. Es un tipo de belleza que es difícil llegar a alcanzar. Uno de clase media no puede pagarse los implantes. Entonces, pucha, si no soy 90-60-90 ¿no puedo ser bonita? ¡Nos pasamos por la raja eso!”, dice Sunna.
Revalorizar la belleza de la mujer normal es central en su propuesta, dice Maniquí: “Somos minas que no tenemos un cuerpo escultural pero nos sentimos ricas. ¡Y nos desnudamos y nos sentimos más ricas todavía! Eso es lo importante. No estamos ni ahí con ponernos implantes ni hacernos cirugías. Vamos por lo natural. Hay chicas que toda la vida fueron tildadas de gorditas y feas, pero que llegan acá y se destapan. Ha sido una terapia para ellas. Y les ha subido su autoestima. Pienso que es una pena que la portada de un diario sea que una modelo se puso tetas. Es tremendo, porque te están diciendo que así debes ser para ser aceptada. Nosotras ni ahí con eso. Nuestra parada es otra”.
Cuando el sitio comience a funcionar, las Pink Angeles solo serán vistas por los que paguen. Apuntan a una clientela especial: un público que busca una fotografía erótica, sutil y elegante. Esto, dice, las diferencia del porno.
“Acá en Pink Angels no ves niñas abiertas de piernas, ni penetración ni toda su anatomía. De hecho eso no lo aceptamos. Está permitido el desnudo completo y el desnudo frontal. Se juega mucho con las poses, con los ángulos de cámara, con el set, el vestuario, las luces, la post producción y el estilo de cada chica. Pero si una mina que me dice “quiero jugar con un vibrador”, ¡ni cagando!”, explica Sunna.
Ella le hace el quite a los desnudos de cuerpo entero. Le da un poco de pudor. Para que lo haga, debe ser en un ambiente súper profesional. “Esta cuestión tampoco es ir a todas… No quiero hacerme famosa con esta weá. Prefiero mantenerme low profile. Me han ofrecido desnudos para revistas y diarios, pero no he querido porque me da pudor que me reconozcan en la calle. Yo no haría un show de strip tease. Puedo hacer un desnudo bien hecho, estéticamente correcto y en una fotografía. Ahora si me piden que me saque la ropa para una despedida de soltero, olvídalo. En la página mostraremos desnudos pero el tipo va a pagar por verlos y sólo los verá el tipo que pague… Eso cambia todo. A lo mejor ese es mi lado más conservador. Pero uno tiene que saber poner sus límites”.
20080621
Pink Angels
¿Desalojo en la UDI?
Kast hace temblar a Coloma y sus muchachos
Por J.R. y P.V.
Hoy en la UDI, muchos de los militantes históricos que debieran estar apoyando a Juan Antonio Coloma en la primera elección interna que vivirá ese partido, prefieren decir que su voto es secreto cuando se les pregunta por su opción el próximo 5 de julio. Y es que en un partido que hace años ha estado profundizando el quiebre de sus lealtades, la irrupción de José Antonio Kast buscando el desalojo de la tradicional clase dirigente ha calado hondo. Tanto que algunos temen una sorpresa el día de la elección, cuando los 800 delegados voten en secreto entre las dos listas que hoy pretenden dirigir el partido.
Es, reconocen en la UDI, un escenario completamente distinto al de dos semanas atrás, cuando el establishment gremialista aseguraba una paliza para Kast. Hoy, los cálculos internos son más moderados y algunos adelantan que no es imposible que Kast triunfe.
-El susto por el voto secreto es lo que siempre ocurre cuando el candidato es ampliamente favorito. La preocupación es porque los que votan están contundentemente con Coloma, entre otras cosas porque es el candidato más popular. Es decir, en público estoy con el más votado, pero después en conciencia voto por el otro candidato y nadie lo sabrá -especula una fuente de la UDI cuadrada con Coloma.
El miedo a una derrota sorprendente ha forzado a Coloma a hacer campaña. Lo que viene no va a ser un paseo, dicen algunos UDI. Incluso en la previa se dieron juntas extrañas, como la reunión que el senador de derecha sostuvo en los pasillos del Congreso la semana pasada con el presidente del Partido Socialista, Camilo Escalona -que viene saliendo de unas reñidas internas y que se ha mantenido por varios períodos al frente del PS-, quien casi como talla le ofreció consejo y le dijo que se centrara en el partido. “Escalona le dijo que no se gana por la prensa, y que lo más importante es hacer campaña de hormiga en el partido”, cuenta un UDI.
El consejo fue asumido de inmediato por los colomistas. Y mientras la semana pasada Kast copó la prensa, Coloma mantuvo un bajo perfil, centrando la campaña en visitas a regiones y llamados telefónicos, realizados desde la sede del senador Pablo Longueira, hoy uno de los más enconados opositores a Kast. La estrategia supone -hasta ahora- no pronunciarse sobre temas país, especialmente los valóricos. Es, en la práctica, la continuidad del larrainismo.
Coloma confirma su opción por no aparecer en los medios:
-Como lo he dicho siempre, creo en una UDI unida y con todos incluidos. He recorrido Arica, Iquique, Antofagasta y he estado en mi región. Priorizo las cosas y trato de estar con lo que el partido necesita y con lo que la prensa quiere -señaló a The Clinic.
LOS VOTOS
Los sondeos de los colomistas dicen que los votos duros del senador se agrupan en cuatro niveles: senadores, que constituyen el núcleo gobernante del partido; diputados que se distancian de su liderazgo; y alcaldes y concejales, que no se cuadran con Kast por las críticas que hizo a los emblemáticos Carolina Plaza y Gonzalo Cornejo. El cuarto segmento son los históricos, esa especie de súper delegados. La suma, calculan, hace cerca de 200 de los 800 votos.
Lo que no está claro es el poder real de Kast, que desde hace años recorre el país haciendo trabajo con las nuevas generaciones y que cuenta con una generosa red de poder dentro y alrededor de la emblemática Fundación Jaime Guzmán, semillero de los dirigentes más jóvenes.
La fundación, de hecho, es un buen ejemplo de las contradicciones en esta elección: su director, Miguel Flores, generacionalmente debiera apoyar a Kast, pero se encuentra “rodeado” por un directorio de “históricos” cuadrados con Coloma.
EL PODER
Cuando partió la campaña de Kast, el consenso en la UDI era que las cosas nunca volverían a ser como antes. Y eso ya se logró y hasta explicaría el enojo de históricos como Jovino Novoa y Pablo Longueira. Novoa es un buen ejemplo de esos cambios: en esta pasada, el senador perdió poder. El rotundo NO de Kast a deponer su candidatura (y un comentario que el diputado hizo en orden a que lo estaba pasando bien como candidato) demuestran que su largo brazo ya no basta para poner orden en la UDI.
A eso se suma un último elemento, que inquieta a más de un gremialista: que la mano de Lavín esté detrás de la candidatura de Kast y pretenda imponerse en el partido envuelta en el rostro típicamente UDI del rubio diputado.
Jünemann y Banchieri defienden su propuesta de imagen país:
“¡A ver si vendiendo indios pícaros ganamos algo!”
Marcelo Jünemann, creador de la revista Big Magazine, y su socio Mauricio Banchieri, fundador y presidente de la empresa tecnológica MZZO Chile S.A., son los encargados del proyecto “Pure Chile”, que busca potenciar la marca país en el extranjero. Hace tiempo que le estaban dando vueltas a la idea de abrir un negocio chileno en el corazón de Nueva York, pero chocaban con la burocracia de Pro Chile. Eso, hasta que el destino les tendió una mano amiga: nombraron como Zar de la imagen país a un tío político de Banchieri: Juan Gabriel Valdés, ex canciller y embajador ante la ONU. Ahora van como avión. En septiembre abren la primera tienda y, si todo sale bien, la
iniciativa se va a replicar en ciudades como Tokio o Sao Paulo. Su propuesta, en todo caso, ya ha despertado recelos. En el número pasado Bernardo Subercaseaux criticó la idea de un Chile transformado en una tienda de lujo. Aquí se suman dos historiadores.
Jünemann y Banchieri retrucan: “queremos atraer gente con mucho dinero para que se lo e eso es bueno ¿Para qué vamos a traer a alguien que no tiene ni un centavo o que va a estar comiendo poco? Ahora, eso no significa que veamos a Chile así, o que estemos vendiendo a los ricos. Lo que ocurre es que el público que queremos captar es así.
B: Lo que pasa es que este proyecto tiene que ser efectivo, pues tenemos recursos limitados. ¿Qué sacamos con educar sobre Chile a gente que quizás no tiene plata para comprar una botella de vino o viajar para gastar en turismo? Si queremos ser efectistas, es mejor concentrarse en el segmento con plata, y éste es un lenguaje que ellos entienden.
¿Por eso su apuesta es vender paisajes de Chile más que chilenos?
J: Es que ese es el tema que más nos distingue. Después se buscarán otras cosas para mostrar, pero nuestra primera etapa se va a basar en la pureza y los espacios que tenemos.
¿No hay otra cosa buena que se pueda destacar según ustedes?
J: Claro que sí, la calidez de la gente. Pero la vamos a mostrar en otra etapa.
B: Hay muy buenos profesionales e intelectuales. Tal vez en otra etapa del proyecto podríamos mostrar científicos, literatos, profesionales. Lo que pasa es que no nos destacamos mucho por nuestra personalidad. Somos como el mateo del curso, pero poco taquilla.
J: Además que todo el mundo se anda quejando todo el día por tonterías. Por ejemplo, el Transantiago. No digo que sea una tontería, pero creo que fue un esfuerzo increíble. Tal vez no estuvo bien planificado, pero dentro de un año todo el mundo va a estar orgulloso de esa iniciativa. Es más, ahora que veo los autobuses verdes y me acuerdo de las micros asquerosas que había antes, todas echando carrera a 200 por hora y con la gente colgando por la ventanas...En un año la gente va a estar orgullosa de ese tema.
Pero si ya pasó un año desde que se implementó y la gente no está nada de orgullosa.
J: Yo, por lo menos, lo voy a estar. Ya lo estoy, jaja. Fue un proyecto negativo políticamente, pero se corrió el riesgo y se hizo, y eso es bueno.
Volvamos a la tienda de Chile en NY. Su diseño es minimalista, ¿qué tiene que ver eso con nuestro país?
B: Es verdad que el estilo chileno puede ser un poco más folclórico, por decirlo de alguna manera. Pero creemos que es mejor establecer un canal de comunicación con un idioma común, que puede ser minimalista o ecléctico, para que de ahí el turista llegue a lo folclórico. Es una herramienta para que puedan conocer lo rico de nuestro folclor, a la Violeta Parra, a Parra, a los Prisioneros, ¡el descueve que los conozcan! Pero si yo parto por ahí, quizás no lo consigo. Es por un tema de ser prácticos.
J: Si estamos metidos en el Soho, el barrio más sofisticado de Nueva York, no vamos a poner un mercadillo con cosas colgando. Tenemos que entrar con su lenguaje, con una imagen sofisticada, si no no vamos a salir en el New York Times y nadie va a hablar de las tres mil botellas que tenemos en el display.
B: Para poder atraer a esa gente, hay que mostrarles que van a venir y no van a ser asaltadas, a pesar de que eso ocurre; a pesar de que la infraestructura es como es; de que los buses son todos iguales, que pasan a una hora, que corren como corren, etc. Yo digo que ocupemos otras cosas para atraerlos y acá les mostramos nuestro folclor.
¿Pero eso es mentirles? Porque los van a asaltar y además en las calles se venden sopaipillas, que no tienen nada de pure...
B: Ya, pero si uno se pone a mirar para el lado, ve que en Venezuela mueren once mil personas asesinadas al año; que en Colombia tienes problemas de guerrilla; que Argentina, el más europeo de nuestros países, es un desastre y te quitan la plata que tienes puesta en el banco y nadie te responde; o Bolivia ¡qué decir!, un país que está partido por la mitad. Y también Brasil, con una cantidad de pobreza y favelas... Entonces piensas, ‘es verdad que hay sopaipillas y que le puede ocurrir eso a un turista’, pero debemos sentirnos re orgullosos de lo que existe. .... No es que nosotros digamos “Chile es así”, o sea, estamos súper orgullosos del mercado de Chillán, ojala pudiéramos tomarlo y llevarlo para allá, pero creo que este es un primer gancho para que la persona sí venga y luego llegue al mercado de Chillán.
J: Y cuando llegue al mercado de Chillán se va a gastar sus dólares allá. Es decir, el turismo dentro de diez años va a ser el segundo ingreso más importante de Chile.
B: La idea es que de ahí la persona viaje, venga y se coma unas gordas en Chillán y vaya al persa y vea todo lo demás
Otra de las críticas a su propuesta es justamente eso: que tratan de vender Chile como si fuésemos un país europeo. Como cuando se llevó un iceberg a la Expo Sevilla en 1992.
J: Yo creo que Chile es bastante más europeo que Brasil o Colombia. Es así. ¿Acaso no tenemos iceberg? ¿No somos un país frío?
B: El discurso del iceberg yo lo conozco. Y ojo, creo que Chile debe integrarse más a Latinoamérica y que debiésemos entregar una pasada a Bolivia. Pero si analizas Chile, desde un punto de vista histórico y sin ser un experto, vivimos entre el océano Pacífico y una cordillera que es una barrera natural ¿Qué quiero decir? Que si uno mira el norte dice ‘oye, este tipo no es chileno’. Lógico, nosotros invadimos el norte, esa gente es prácticamente peruana y boliviana. Tenemos, por otro lado, sangre mapuche. El punto está en que hemos sido parte de Latinoamérica pero muy aislados también. Llevar un iceberg es una realidad y fue un éxito. A la gente que no está de acuerdo les pregunto, ¿qué proponen?
J: Eso, en vez de criticar que aporten.
Una crítica es que llevar vinos es lo típico, un producto primario...
J: No tiene absolutamente nada de trillado.
B: También hay una razón económica. Si tuviéramos plata para tirar pa’l techo y quisiéramos jugar en forma irresponsable... ¡Fantástico! ¡Pongamos yo-yos de madera! ¡A ver si vendemos alguno! y que nos paguen los 30 mil dólares mensuales que cuesta la tienda.
J: O el indio pícaro... ¡A ver si vendiendo indios pícaros ganamos algo!
B: Tenemos que vender lo que se compra y eso es el vino. Hay que ser responsables con la plata que está poniendo el gobierno.
J: Y con la plata que estamos poniendo nosotros también.
¿Ustedes creen que la imagen de Chile está bien definida?
B: Se quiere creer que la identidad es algo que se construye a base a nuestro pasado, pero en realidad es algo que debe proyectarse hacia el futuro.Pero qué sacamos con ser más indígenas... con todo lo orgullosos que nos debemos sentir de nuestros indígenas, Chile tiene que ser un poco más moderno, ¡más tecnológico, viejo! En el fondo, más que tratar de enfrascarnos en cómo debe ser la identidad a base de lo que hemos vivido en el pasado, el tema es cómo podemos utilizar todo esto para proyectarnos. Es que los chilenos tienen que aprender a ser más. Cuesta. Las empresas son lentas, la gente es conservadora. Es decir, si esto lo hemos podido realizar es porque venimos de otra cultura, una que toma riesgos.
¿Cómo ven a la sociedad chilena?
B: Muy religiosa, conservadora y pegada en pequeñeces.
J: Yo veo una sociedad que le gusta muy poco el riesgo, está todo muy jerarquizado. O sea, las opiniones las tiene una sola persona en todas las compañías, todavía hay muy poca movilidad social.
B: No hay mucha cultura al mérito, sigue habiendo mucho compadrazgo y no se premia lo bueno.
J: Eso es porque somos latinos y no anglosajones.
INTELECTUALES PERPLEJOS CON LA NUEVA CAMPAÑA DE IMAGEN PAÍS
Alfredo Jocelyn-Holt, historiador:
“Nuestro problema no es de identidad sino de cartografía”
“Me parece que este cuento de la identidad país es una obsesión de adolescentes. Es como Hamlet preguntándose a sí mismo ‘soy o no soy’. A estas alturas del juego... yo creo que estamos medio pasaditos”, plantea el historiador Alfredo Jocelyn-Holt.
El conflicto, cree, no está en la identidad, sino en el tiempo y los miles de dólares que hemos invertido en negar lo que somos y, sobre todo, donde estamos.
“Sabemos perfectamente quienes somos, nuestras dimensiones y valores. Sabemos de nuestra historia atormentada, con altos y bajos, y tenemos gente con bastante elocuencia que le ha puesto palabras a todo eso: poetas extraordinarios, historiadores bastante decentes, sociólogos. Esto no es Guatemala ni Paraguay. Este país ha sido examinado. Si quieres saber cuánta gente recibe educación o está conectada al agua potable, esa información está disponible. Además hay reflexión crítica, que va a aumentar a medida que nos acercamos al 2010. No. Nosotros sabemos perfectamente quienes somos, lo que no sabemos es dónde nos ubicamos. Por eso digo que me parece que nuestro problema no es de identidad sino de cartografía. Somos un país en América Latina pero no queremos ser parte de este continente, ahí viene el lío”, reflexiona.
Para graficar la contradicción, Jocelyn-Holt ironiza sobre los hechos de las últimas semanas. “En cuestiones como el funeral de Bernales se nota claramente la diferencia entre un país como Chile y otras naciones. Mientras tenemos a este general del pueblo que lo ungen y lo transforman en una cosa excesiva, en Francia hacen un funeral bastante más sobrio para Ives Saint Laurent. Entonces, claro, ésa es la diferencia entre la alta costura y el paco de la esquina, ¿me entiendes?”.
El historiador cree que promover la imagen de Chile a través de una tienda minimalista en NY es como vender un auto usado. “Yo no le veo ninguna novedad a esta campaña. Es simplemente otro paquete publicitario. Además, creo que con esta estética Jünemann y Assadi tratan de convertir a Chile en una especie de ‘no lugar’, como los aeropuertos, que son zonas de paso. Lo grave es que en este caso se trata de un país”, afirma.
Jocelyn-Holt sospecha de la estética minimalista, “pues los costos son bajos y las utilidades muy altas”. Además, cree que campañas como ésta silencian al Chile real. “Éste es un país que no está globalizado y ahí está la contradicción: ¿cómo nos insertamos si no estamos globalizados? Tenemos los problemas propios de un país en vías de desarrollo, que todavía es tercer mundo y tiene mucha pobreza”.
Gabriel Salazar, Premio Nacional de Historia:
“¿Lo que más nos representa? Un mall y Pinochet”
“Chile siempre ha tratado de proyectar una imagen hacia Europa en la cual se intenta demostrar que aquí se vive igual que allá”, afirma Gabriel Salazar, académico y premio nacional de Historia.
Recuerda que para el centenario (1910) se mandaron a imprimir a Europa una serie de libros en una edición de lujo, con cantos dorados y letras enormes, que difundían una imagen gloriosa de Chile. “Se mostraban fotos de todo lo que podía tener este país de moderno: palacios, ferrocarriles, grandes avenidas, estatuas. Pero no se mostró nada de la miseria social que existía, que era enorme y estaba básicamente concentrada en los conventillos”, relata.
El año pasado, Salazar fue testigo de un evento desafortunado relacionado con la imagen de Chile. Fue a propósito de una Feria del Libro que se realizó en Bogotá, donde Chile era uno de los invitados de honor. “Fue una de las cosas más vergonzosas que me ha tocado ver. Teníamos el stand más grande de toda la feria, pero los libros estaban amontonados en unos módulos, sin orden, con una iluminación pésima y donde no podías distinguir un ejemplar de otro. El resto del espacio se ocupó para exponer vinos, chichas y en general nuestra producción vitivinícola. Luego instalaron tres mediaguas, como parte de una campaña que estaban realizando los jóvenes en Chile. Ahí estaban los cabros con su uniforme”, recuerda el historiador, quien cree que esta anécdota da cuenta de nuestro principal problema de imagen, que es lo poco que tenemos para mostrar, fuera de la uva y la parra, claro.
“Si no son los vinos, los frutos, el salmón, ¿qué más? La verdad es que en términos de desarrollo no hay nada que mostrar. Todo lo que podemos exponer son productos primarios y lo otro son los shoping center. Por eso yo encuentro absolutamente ridículo este nuevo intento por mejorar la imagen mostrando por enésima vez un racimo de uva y una botella de vino”, opina Salazar.
Consultado respecto a qué más nos representa, piensa en el mall y el general. “Pinochet instaló una imagen de Chile por todas partes que esta Concertación se ha dedicado a administrar”, dice, por lo que en la vitrina de nuestra tienda en NY pondría eso: “un Pinochet y un mall, punto”.
Jorge Edwards (1931), escritor:
"LOS SOCIALISTAS TAMBIÉN GANAN EN ESPAÑA POR LAS HUEVADAS QUE HACE LA DERECHA”
“En la literatura existe la jerarquía: no hay igualitarismo, y si lo hubiera sería pésimo. Cervantes no es lo mismo que el chico Molina”, señala Jorge Edwards, que acaba de ganar el premio Planeta-Casamérica 2008 por “La Casa de Dostoievsky”, una novela sobre un poeta que no es pero parece Enrique Lihn. La candidatura de Isabel Allende al Premio Nacional y una discusión entre Lihn y Neruda son comentados por Edwards, quien además da su diagnóstico de la política actual y del perfil moralista del Chile moderno: “En Zapallar la vida social se hace a la salida de la iglesia. Una buena parte de este país se ha puesto muy eclesial y la iglesia, con el tiempo, más conservadora. Somos como Irán en Medio Oriente”.
Por Tal Pinto Foto: Alejandro Olivares
En este Chile que se vanagloria de ser moderno, la píldora está prohibida, lo mismo el aborto y la marihuana estigmatizada constitucionalmente, ¿por qué cree que ocurre esto?
-Chile era un país bastante laico cuando yo era joven. Dominaban la vida práctica, por una parte, los viejos conservadores, y por otra, los radicales masones laicos; después sobrevino la crisis: allendismo, golpe de estado y pinochetismo sucesivamente, y muchas cosas comenzaron a extremarse.
¿Cómo así?
-La derecha se puso fascistoide, la izquierda estalinista, etc. Y después de esa crisis, la gente quiso seguridad en este país y la encontró, no siempre pero muchas veces, en la religión. El país se puso beato; antes no era beato, las mujeres chilenas, por ejemplo, eran bastante libres.
¿Sí?
-Ahora una argentina es más libre que una chilena. Ha habido toda una evolución que no es muy tangible. Se introdujo la noción del pecado y de la culpa en Chile. Le doy otro ejemplo. El otro día en un matrimonio fui el único tipo en toda la iglesia que no comulgó; fui a un funeral y me pasó lo mismo. Se ha producido una religiosidad practicante. En el pueblo de Zapallar, al que voy de vez en cuando –porque de niño fui y me gusta mucho- he visto que la vida social se hace a la salida de la iglesia. O sea, este país, o una buena parte de él, se ha puesto muy eclesial y la iglesia, con el tiempo, más conservadora. Todo esto confluye en este Chile, uno de los países más conservadores del mundo. Somos casi integristas; somos como Irán en Medio Oriente.
Un Irán ultramontano.
-Claro; ellos son el país más musulmán; nosotros el más católico. Tengo ganas de escribir unas memorias de infancia para dejar constancia del mundo de los jesuitas, el mundo de la vieja gente... Unas memorias quizá con algo de ficción y de tono más bien oscuro.
LIHN, RUMBA, RON.
Hablemos de esta novela, “La casa de Dostoievsky”. Asumamos que el poeta de la novela es Enrique Lihn…
-Pero no lo es, y le voy a decir porque no lo es.
A ver.
-Primero, porque Enrique Lihn no estuvo en el caso Padilla; estuve yo. Segundo, porque las mujeres de Enrique Lihn no fueron estas mujeres que aparecen en la novela. La Teresita de mi novela se puede parecer un poco a la Adriana Valdés, pero no es la Adriana, evidentemente. La Teresita sí que es mía, muy mía. Ahí está la mayor diferencia.
Entonces, ¿por qué provocar deliberadamente la confusión?
-Porque en toda novela hay referencias reales. Siempre un personaje novelesco arranca de personajes reales. Entonces, ¿por qué no usar el conocimiento que yo tengo de Enrique Lihn para construir un personaje de poeta? Es perfectamente legítimo.
Claro, ningún problema; lo que pasa es que la referencia es tan poderosa que a uno le cuesta pensar en un poeta que no sea Enrique Lihn.
-Sí, pero ese personaje también tiene algo de Jorge Teilllier. Y de mí mismo.
¿Qué cosas?
-Muchas cosas.
Dígame alguna.
-Están distribuidas en la novela, a veces disimuladas; episodios y personajes del mundo cubano que conocí yo y no Enrique, por ejemplo.
Bueno, entonces no asumamos que es Enrique Lihn.
-La ficción procede de esa manera.
Hay varios momentos en la novela en que usted se refiere al pasado con una especie de anhelo, cierta añoranza. ¿Sintió algo de nostalgia cuando se sentó a escribir esta novela?
-La nostalgia también interviene. Pero hay otras cosas. Lo primero, el deseo de contar una historia, eso es básico. Pero la añoranza existe, claro. Y sobre todo lo que hace uno, cuando cuenta una historia así, es que habla de un Santiago que desapareció o del que queda muy poco; unas huellas, apenas. Ese Parque Forestal de la novela no existe, esos boliches tampoco.
Es que llama la atención el mucho cariño con el que usted se refiere a ese Santiago, aun cuando sea mitad real y mitad inventado.
-Sí, es verdad. Describo Santiago de manera cariñosa, más que en mis primeras novelas. Y hay cierta nostalgia, evidentemente. Además, yo quise ser poeta, y no lo fui. Decidí, entonces, observar a los poetas, quienes hasta hoy me interesan. Tuve y tengo muchos amigos poetas, no sólo Neruda, sino también españoles, franceses, brasileros. Creo que me desquité, o compensé, mi frustración de no haber sido poeta escribiendo esta novela.
Ha escrito una novela que alude a hechos reales. ¿Llega la imaginación a rozar la complejidad de la realidad?
-Bueno, siempre se ha dicho que la realidad supera la imaginación, ¿no? Lo que pasa es que una novela es un producto literario donde tú aprovechas muchas cosas de la realidad e inventas otras. Esta no es una novela en clave. Sólo he usado un personaje real como punto de partida.
También hay una mirada distinta respecto a Cuba.
-Cierto, es una diferencia de tratamiento completa respecto a “Persona non grata”, que es un libro crítico, de confrontación, de análisis más áspero de la realidad política cubana. En cambio, en esta novela esa pasada de el Poeta por Cuba tiene mucho de mí… y aparece aquí la gracia de Cuba: la noche, las cantantes, los pianistas, las mulatas, el ron, el paisaje, la gracia natural popular cubana que ni Fidel Castro fue capaz de aplacar.
¿Siente que lo escribió de alguna manera para hacerle justicia o al menos contrapesar sus juicios más bien desfavorables en “Persona non grata”?
-No, en absoluto. Sí sentí que dentro de mi trabajo de escritor me faltaba ese lado. La poesía y la simpatía popular cubana.
¿Cómo ha recibido las críticas a su novela?
-Recibí una primera crítica en el suplemento cultural de “El Mundo”, y me dijeron que fue formidable, no te miento.
Y de las chilenas, ¿ha leído alguna?
-De la de Juan Manuel Vial me dijeron que fue pésima, que me sacó la cresta. Y Patricia Espinosa, que siempre me saca la cresta, me trató bien. Me dicen que Camilo Marks no me trató tan mal. Así que me estoy salvando. Pero, en realidad, no confío en nada de lo que me diga nadie.
“LOS VIAJES SON TERRIBLES PARA LOS PAPELES”
Para no irse más por las ramas, usted que tanto quiso ser poeta, ¿escribió poesía?
-Por supuesto. Escribí mucha poesía hasta que me pasé a la prosa. Incluso, ahora, de repente escribo un poema cada cierto tiempo.
¿Cómo se gestó la transformación de poeta a narrador?
-Yo leía mucha poesía y escribía siempre poemas a la manera de alguien, y eso me molestaba. Y cuando empecé a escribir prosa, sentí que había algo más personal en el estilo. Además, en eso influyó que todos eran contadores de historias en el mundo en que yo vivía: mi abuelo, la cocinera de la casa; en el colegio el padre Gana, que era un cura medio maricón, contaba historias de terror. Y así, muchos. Me dije, entonces, “vivo en un mundo lleno de historias, no tiene mucho sentido que trate de ser poeta a la fuerza”. Empecé a recoger historias que escuchaba, como es el caso de mi cuento “La desgracia”, donde un compañero da un examen de matemáticas y necesita ir al baño y el profesor lo deja si le entrega la prueba, y ante eso el alumno continuó y se cagó. Un gallo me contó eso, y yo seguí la historia, diciendo que tiró los calzoncillos por el escusado y tapó todas las cañerías del colegio y llegaron unos obreros a picar las baldosas hasta que aparecieron los calzoncillos de este gallo, que yo inventé que tenían un monograma en que la mamá, amorosa, le había puesto las iniciales al niño. Esa es la desgracia. Así, corrían miles de cuentos.
¿Tiene interés en publicar sus poemas?
-Hace no mucho tiempo se publicó uno en “Vuelta”, la revista de Octavio Paz. Se lo mandé, le gustó y lo publicó. Fue hace más de diez años. Nunca completé un poemario. Los poemas que escribí de chico desaparecieron. Escribí muchos cuentos y poemas de niño. Pensé en algún momento que las estructuras de algunos cuentos al menos estaban bien; pensé en reescribirlos, pero no encontré nada. Los viajes son terribles para los papeles. Las veces que he empacado, y desempacado, son muchas, y ahí se pierden la mitad de las cosas.
Como a Hemingway.
-Perdí una novela que realmente no quería publicar. Era descarada y repugnantemente faulkneriana, de un estilo muy pegajoso. Más adelante escribí un cuento de esa novela. También podría escribir un cuento sobre mi personaje poeta, yo poeta. Pero he pensado, ya en esta etapa de mi vida, escribir, como le dije, mis memorias de infancia, las memorias de un pasado profundo, donde queden reflejados mis primeros escarceos con la poesía y, naturalmente, las mujeres.
¿Estas memorias vendrían siendo el próximo libro de Edwards en las librerías?
-Tengo más proyectos de los que puedo hacer. Últimamente me sale muy caro escribir.
¿Por qué?
-Me he metido en un tipo de narrativa más histórica; para “El sueño de la historia”, por ejemplo, fui a Nápoles por mi cuenta siguiendo algunas pistas. Viajar no es nada barato. Ahora quiero escribir un cuento sobre la muerte de Montaigne, pero para eso tengo que viajar a Burdeos lo que, dicho sea de paso, tampoco es barato.
BOLAÑO, ZAMBRA, ALLENDE
Se cumplen pronto cinco años de la muerte de Bolaño. Si usted tuviera que organizar el canon de la literatura chilena, ¿dónde lo pondría?
-Dejemos de lado la poesía chilena; en la narrativa, ha habido algunos interesantes intentos de hacer novela de vanguardia. El primero fue Vicente Huidobro, con sus “Tres inmensas novelas”, que escribió con Hans Arp. Luego vienen Juan Emar, los surrealistas chilenos -los relatos de Teófilo Cid, Braulio Arenas y Eduardo Anguita-. Después viene mi generación que algo tiene de experimental, dada nuestra relación con el surrealismo. Por ejemplo, “El peso de la noche” comienza con una cita de André Breton…
¿Y Bolaño?
-Y yo creo que Bolaño continúa esa línea de la narrativa de vanguardia chilena, y la continua muy bien porque comienza de poeta. Escribe una novela de vanguardia que va por ahí. Lo veo en esa línea, pero dentro de la vanguardia es conservador.
¿Conservador?
-Porque no es tan extremo en su experimentación como Huidobro o Emar en sus novelas. Hace una buena síntesis, cuyo punto de partida es la poesía.
¿Qué opina de los escritores jóvenes chilenos?
-No los conozco a todos. Leí la novela de Roberto Brodsky, “Bosque quemado”. Me pareció interesante, me gustó. Quiero leer la novela nueva de la Alejandra Costamagna. A Zambra lo encuentro experimental, sintético, talentoso sin duda, tiene gracia, pero me quedo un poco con ganas al leerlo. Creo que le falta tiempo. Las novelas requieren tiempo, y requieren una cierta sabiduría de novelista. Del Rafa Gumucio me gustan sus “Memorias prematuras”.
¿Se merece Isabel Allende el Premio Nacional?
-El caso de la Isabel Allende es increíble. Es una tipa que vende 50 mil ejemplares en Islandia. En Is-lan-dia. Quizá la Sociedad de Fomento Fabril es quien debería entregarle un premio. O Prochile.
Pero, sin rodeos, ¿habría que dárselo?
-Pucha, fíjate que todavía no sé. Estuve en Brasil hace como un año, y la Nélida Piñon me dijo: “ustedes no le dan el premio a la Isabel Allende porque son machistas y porque es mujer”, y la Nélida es una novelista experimental. Además que todos los escritores le tenemos envidia: envidiamos sus derechos de autor. Lo curioso del caso es que ella nos tiene envidia a nosotros, porque quiere prestigio.
A propósito de controversias, en un ensayo de “La otra casa” dice que trató de conciliar a Neruda y a Lihn.
-Eso es verdad.
Claro, si lo cuenta en un ensayo y yo le creo… la pregunta es, ¿era tal el desprecio que sentían el uno por el otro?
-Era una falta absoluta de simpatía personal.
¿A Neruda le importaba Lihn?
-Me decía que Lihn, “tu amigo”, era un pesado, y Lihn no podía soportar a Neruda. Los junté en una comida para tratar de reconciliarlos. Las cosas no iba bien, pero tampoco demasiado mal, hasta que se plantea el tema de Acario Cotapos, y Lihn dice: “Acario Cotapos es un payaso”. Neruda montó en cólera, porque adoraba a Cotapos. “No has entendido nada (aquí Edwards imposta la voz gangosa y arrastrada de Neruda), Acario es nuestro Rabelais”. Ahí cagó Enrique Lihn.
¿Pero Neruda pescaba a Lihn, lo consideraba poeta?
-Sí, lo leyó, Neruda leía todo la poesía que le cayera en las manos, aunque de novelas nada, salvo las policiales. Cuando Skármeta dice que Neruda le dijo que su novela era muy interesante… ¡yo no sé cómo puede ser tan ingenuo Skármeta! Él conoció muy poco a Neruda, le entregó una novela y Neruda le dijo “vuelva dentro de un mes”. Skármeta, temblando de impaciencia, vuelve a la semana, y Neruda dice: “Sí, su novela es muy interesante, pero lo importante es la segunda novela”. No había leído ni una línea, huevón, y Skármeta le cuenta a todo el mundo que Neruda encontró su novela muy interesante. Bueno, la vanidad literaria no tiene límite. Yo creo que la literatura es maravillosa, la lectura interesante y la vida literaria tiene cosas ingratas, pesadas y fomes.
¿De qué tipo de ingratitudes habla?
-Bueno, lo que pasa es que yo he sido víctima de dos cosas en la vida literaria. Neruda me dijo que como yo era Edwards, era rico. Pero hay dos páginas de Edwards en la guía de teléfono y no van a ser todos ricos. Eso fue bien jodido. Cuando yo llegaba a los tugurios miserables me jodían todos, luego fue más simpático, y después se puso pesado de nuevo. A mi me acogió muy bien Teófilo Cid.
Parece que era buena onda el Téofilo.
-Sí, lo era. Luego hubo algunos problemas porque se combinó esta mitología, porque es una mitología, típicamente chilensis, con haber escrito “Persona non grata”. Y yo la cagué. “Persona non grata” la verdad es que me dio a conocer. En ese entonces me jodieron mucho, y ahora me dicen: “pucha que tuviste ojo”.
“¡NO ES HUEVÓN LONGUEIRA!”
“Hay un parecido entre España y Chile”, dice Edwards de repente, en medio de una digresión o de una interrupción telefónica.
¿Cuál?
-Los socialistas ganan en España por las huevadas que hace la derecha. La derecha ayuda a los socialistas, y los socialistas a la derecha. En Chile, si pierde Piñera es porque la Alianza lo hace perder. Ahora, yo creo que Longueira no es ningún huevón; él ha dicho que la pelea presidencial va a ser entre 1 y 3%, y que todo el problema consiste en que Piñera abarque algo hacia el centro. ¡Si no es huevón Longueira! ¿A quién tiene la Concertación si no a Ricardo Lagos? ¿Y cuál es la diferencia en lo humano, en lo personal, entre Piñera y Frei? Cero. Piñera es un empresario, Frei es otro. Piñera va a tratar de hacer cosas para los pobres. Es difícil imaginarse un gobierno de la derecha. Piñera va a tener cuidado, pero la derecha, esa gente, va a tener una soberbia…
Piñera, Frei, los mismos apellidos de siempre.
-Este es un país muy dinástico. Neruda es una estatua, y al mismo tiempo un gallo muy desprestigiado, injustamente a mi juicio. Casi tan desprestigiado como la Isabel Allende. Nadie recuerda que era de una lucidez política fantástica. Una vez me dijo a mí en la época de la UP: “Mira, la única solución política es la alianza de la UP con la DC. La otra solución es militar”. Y puta que tenía razón.
Pero él no podía decirlo públicamente.
-No pues, ahí estaba el problema, la orden de partido. Él era partidario de Gabriel Valdés. Cuando salió Allende, me dijo: “lo veo todo negro”.
Para terminar y en dos palabras, ¿cómo se define políticamente hoy?
-Ya no soy un tipo de socialismo real, sino una persona que piensa que hay cierta verdad en la socialdemocracia.
Profeta de Peñalolén (6 esposas y 30 hijos) se cuadra con la Iglesia y la derecha en cruzada anti-píldora:
“Kast le hace bien al país”
Hugo Muñoz, el “Profeta de Peñalolén”, tiene 6 esposas, 30 hijos y una nueva prometida, con la que formará su séptima familia, como se lo ha encomendado Dios. Aquí cuenta sobre lo difícil que es sostener una prole tan numerosa, y los celos y diferencias que atormentan a sus mujeres, sobre todo cuando llega una nueva a la banca. “El Profeta”, al igual que los 36 diputados del Día después, está en contra de la píldora y el uso de métodos anticonceptivos. Y tiene un candidato para que este país mejore en lo moral: el UDI José Antonio Kast.
Por Pamela Palma • fotos Alejandro Olivares
¿Por qué sólo usted puede tener siete esposas?
Porque esa es voluntad de Dios. En las sagradas escrituras hay ejemplos de hombres que tuvieron más de una mujer. Está Moisés, Jacob, Isaac, Salomón...
¿No es eso injusto para otros?
Todo designio de Dios es justo.
¿En cuántas mujeres va a detenerse?
Eso es un asunto de Dios, no mío.
¿Por qué una no es suficiente?
Sólo Dios lo sabe. Él es el único que puede decidir cuántas mujeres son suficientes. Al rey David, Dios le concedió setecientas mujeres y a Salomón, mil. Dios sabe.
¿Cómo hace para mantener a sus seis esposas?
Por la gracia de Dios. Él me ha ayudado. Estoy trabajando en una empresa de ingeniería eléctrica como socio y no ha habido problemas. Hay gente que está conmigo, mis seguidores. Ellos también me ayudan con aportes voluntarios.
¿Y con eso le alcanza?
Sí, y a 32 hijos, seis por mujer.
Disculpe pero si tuviera seis hijos por mujer tendría 36 hijos...
Mmm. Sí, es que en realidad tengo una confusión (llama a una de sus esposas para que lo ayude) A ver... espere, está el Israel, también está el chiquitito de tres. A ver 6 x 3 son 18, más cuatro... y tres de ella. A ver ¿28? No, ¿30? Sí, son 30. Sólo dos tienen seis hijos, las otras tienen tres o cuatro.
¿Cómo es su día a día? ¿Muy difícil?
Con todos los pormenores de un hombre en la vida común pero multiplicado por seis. Todo lo que un día le depara a uno para que se pueda vivir bien. Siempre hay de todo. Cosas buenas, malas, tristes, alegres. ¡Adversidad! ¿Qué se yo? De todo un poco. Yo comparto siempre con toda mi familia. Todas mis mujeres viven en diferentes propiedades, pero cerca. Por lo mismo, yo puedo compartir con todas.
Para algunos esto puede ser un paraíso, pero también una pesadilla.
Hay días buenos y malos y si esto no fuera así, sería complicado para la existencia humana. Siempre es necesaria la tempestad, el viento, la lluvia, los relámpagos, el sol primaveral, etcétera. Yo resuelvo los problemas con buena voluntad, actitud y siempre consciente de que tengo la responsabilidad que tiene todo hombre que es padre de familia. Muchas veces me he sentido estresado, pero las cosas se enfrentan con valor.
¿Cómo es eso de que Dios le mandó a sus mujeres?
Dios me dijo, en conforme a las sagradas escrituras que el hombre podía tener más de una mujer. Yo estaba con mi primera señora esposa en monogamia, cuando compartí con ella este mensaje divino. Ella decidió irse, pero Dios me dijo en un sueño, que no me preocupara porque ella volvería. Él me reveló que iba a enviar truenos, relámpagos, granizos y nieve al norte como señal. Y así fue. La señora Noemí partió a Calama y ese año hubo una tempestad en el desierto y nevó. Luego, a través de un sueño, Dios le dio a conocer a la otra esposa que iba a llegar. Dios le dijo: -Tú le hablarás y se abrirá a la fe, tendrá hijos con el profeta y vendrá con un nuevo nombre: Tamar. Mi señora no la conocía y cuando volvió, vio que esa joven visitaba nuestras sesiones de culto y seguía el mensaje de Dios. Ahí mi señora recordó lo encomendado por el señor y le dijo: “Mijita, usted es la otra esposa de mi marido”. Y ella dijo: “Sí, yo me quedo aquí”.
¿Y sus otras señoras?
Ellas llegaron de forma semejante. A todas les habló Dios por medio de señales.
¿Su nueva esposa también se la mandó Dios?
No, la jovencita de ahora es un voto de la madre.
¿Cómo es eso?
Fue un voto de la madre antes de que ella naciera. Su madre la pidió para ofrecerla a la obra de Dios.
¿Con la nueva esposa seguirá teniendo hijos?
Yo creo que sí. Porque esa mujer fue una creación de Dios por causa del hombre. El don que Dios le dio a la mujer es el de ser madres para tener hijos. Para eso vienen a la Ttierra.
USAR CONDÓN ES PECADO
¿Qué opinión tiene de los métodos anticonceptivos?
Todo sistema que se oponga a la concepción es un grave pecado y un delito a los ojos de Dios. Y estas personas están expuestas a recibir juicios repentinos y sorprendentes. Una mujer que lucha en la vida pero usa anticonceptivos o tratamientos que se opongan a la concepción, está expuesta a un juicio divino en cualquier momento de la vida, como podría ser un cáncer.
¿Ninguna de sus esposas utiliza métodos anticonceptivos?
Ninguna. Todas libremente han decidido tener a sus hijos.
¿Y que piensa de los hombres que usan condón? ¿Ha usado alguno?
Nunca. Eso es un pecado. ¡Pecado! El condón impide el nacimiento de los hijos y es sólo para práctica sexual.
Sin embargo, hoy las mujeres trabajan y deciden cuándo tener hijos ,¿Qué métodos anticonceptivos les recomendaría?
Ninguno. Porque son personas que no tienen fe y una persona sin fe en esta vida es un náufrago. Por lo tanto el método sería que se acerquen a Dios para que reciban el don de la fe y con esto, todo se puede.
Los diputados de derecha querían eliminar la T de cobre por considerarla abortiva ¿Qué opina?
Estoy de acuerdo porque, como dije, todo sistema que se oponga a la concepción es malo.
¿Cómo se imagina el mundo si no existieran este tipo de métodos?
Maravilloso. Las familias numerosas son una bendición y ser padre también lo es. Actualmente, en nuestro país nadie se quiere casar y eso es consecuencia de las conductas que han adoptado las mujeres. Hoy, tomar a una mujer por esposa es muy complicado y eso es por culpa de las leyes que las favorecen. La igualdad que se ha estado dando es lamentable, porque hoy en las familias hay dos cabezas y eso no funciona. La familia tiene que funcionar con una cabeza y lo dice Dios: ese pilar es el hombre. Pero cuando hay dos cabezas y los dos deciden, hay problemas.
¿Y qué pasa con la igualdad de oportunidades entre hombre y mujer?
Yo creo que existe la igualdad de oportunidades, pero una mujer que practica alguna religión tiene que saber que Dios le dio un lugar y ése está en la familia, en sumisión al marido. Así las cosas van a marchar bien.
TENER MáS DE UNA MUJER ES UN DON
¿Qué requisitos hay que cumplir para ser su esposa?
Primero, que tengan a Dios presente en sus vidas, amen la vida religiosa y conozcan las sagradas escrituras. Una mujer que no cree en Dios no puede ser mi esposa.
¿La poligamia es el mejor sistema para que hombres y mujeres vivan?
No. El mejor sistema es el que Dios le conceda a cada hombre, porque el tener una o más de una es un don de Dios.
¿Cómo satisface a sus mujeres?
Como lo hacen los hombres. Pero esa es una pregunta perteneciente a la vida privada entre yo y Dios.
¿Usted sabe lo que piensan ellas de las otras?
No, po.
¿Hay celos o rivalidades entre ellas?
Sí y lo manifiestan primeramente enojándose conmigo.
¿Usted siente amor por todas sus mujeres?
Tanto como enamorado no, pero las quiero a todas.
¿Qué opinan sus esposas de esta nueva integrante?
No es grato para todas, no es motivo de gran alegría porque sienten celos, o que se van a complicar más las cosas.
LAS MUJERES QUE TRABAJAN SON UN RIESGO
¿Alguna vez usted ha lavado un plato, ha planchado, ha mudado a alguna de sus guaguas?
En algunas ocasiones sí. Pero son las madres las que están conectadas con sus hijos. El hombre trabaja y ellas se encargan de educarlos. Eso hace más hermosa la ley familiar. Es lo perfecto. Me parece que la mujer que sale a trabajar por necesidad económica es un riesgo. Están expuestas a mucho.
Pero ¿en qué ayuda usted?
A mí me corresponde sólo la parte de la educación espiritual, darles a conocer el mensaje. Yo estoy más preocupado del mundo espiritual, del de allá arriba, de las cosas divinas. De la enseñanza académica se preocupan sus madres.
¿Alguno de sus hijos ha seguido su ejemplo?
Tengo tres hijas que están casadas y siguen con sus maridos la fe.
¡¿Son polígamas?!
No. Me refiero a que siguen el mensaje de Dios. Sólo un hijo no participa, pero me respeta. Los otros están a favor de la poligamia, pero entienden que esto no es así como así. Que es Dios quien da la señal y hasta el momento, ninguno ha recibido aquel designio divino.
¿Cuánto dinero necesita para mantener a su gran familia?
No me es conveniente dar números o cifras porque yo una vez hablé de cifras y me asaltaron. Vinieron unos tipos y entraron a la casa con seis pistolas. Gracias a Dios, nunca me ha faltado. Yo recibí a una de mis esposas en el suelo y siempre he pensado que si Dios las trae, no habrá problemas ¿Cómo va a traer ruina? Eso es una bendición, po, si eso es obra de Dios. Cada vez que ha llegado una esposa, las cosas se dan mejor.
¿A qué edad se casó por primera vez?
Las revelaciones comenzaron a los 17 años y mi primer matrimonio fue a los 19.
KAST ¡MARAVILLOSO!
¿Qué piensa de José Antonio Kast y Jorge Reyes que, al igual que usted, tienen familias numerosas y están en contra de métodos anticonceptivos?
Que conservan posturas excelentes, porque ellos practican una vida acorde con las enseñanzas que Dios encomendó. Se trata de personas con valores, personas que le hacen bien al país. Esto es excelente. ¡Maravilloso! Nos entregan bendición porque yo creo que nuestra gran desgracia es promover la planificación familiar, el método anticonceptivo, en vez de invocar los valores de la virgen, la limpieza y la pureza.
¿Qué opina de la píldora del día después?
No podría decir si es abortiva o no. Lo que sí puedo hacer es dar mi opinión muy santa gracias al conocimiento que tengo, aprendido de Dios y las sagradas escrituras, respecto a la mujer que quiere tener sexo sin el sentido de la familia. O sea, la mujer que quiere fornicar está rebelándose a Dios. Y eso tiene un castigo.
¿Le gustaría algún día tomar el lugar de alguna de sus esposas y ver lo que sienten, lo que piensan?
-No, porque yo creo que lo que hizo Dios está muy bien. Él decidió quién nace mujer para cumplir ese rol. Yo nací hombre y cumplo mi rol como padre, profeta, esposo. Ellas lo cumplen como madres.
¿Por qué profeta?
-Fue así como me denominó la prensa, aunque por mi investidura y conforme a las sagradas escrituras, mi identidad es la del señor Jacob, lo que me convierte en un profeta. Eso está escrito.
¿Por qué Jacob?
-Porque Dios me lo dijo en un sueño, Jacob, el hombre redimido.
¿Y qué queda de Hugo Muñoz, el nombre con el que está inscrito en el registro civil?
Ese es el hombre natural, el pecador. Yo actúo como Jacob.
Proyecto estrella de Bachelet no fue incluído en el presupuesto del 2008:
Escándalo por otro megafracaso cultural
Por Joaquín Riveros
Era un proyecto Bachelet a escala Laguista. La Trienal de Santiago, el hito artístico con que Chile iba a celebrar el Bicentenario, amenazaba con llenar la ciudad de artistas en creación permanente, para, según decían sus promotores, “incrementar el espesor cultural de Chile en cuanto a imagen país”.
Al menos 30 artistas nacionales y extranjeros se instalarían a residir en doce comunas donde desarrollarían infinidad de obras de arte en espacios públicos, para “crear nuevas audiencias que comprendieran las tendencias de arte que se desarrollaban internacionalmente”. Cuatro ministerios (Cultura, Vivienda, Educación y Bienes Nacionales), una fundación creada especialmente, $1.100 millones de presupuesto, visitas a las bienales de Sao Paulo, Mercosur, entre otras y la incorporación de la destacadísima curadora puertorriqueña Mari Carmen Ramírez, avalaban la apuesta de Bachelet para celebrar desde la cultura el Bicentenario.
Un sueño que dos semanas atrás tropezó con la precaria realidad cultural chilena y se fue al suelo. La curadora Maricarmen Ramírez, junto a su asistente, Justo Pastor Mellado, renunciaron indeclinablemente a sus cargos, con lo que el proyecto, por inverosímil que suene, se fue a negro. Ni más, ni menos. Desapareció, tal como lo confirma el encargado de arreglar el panizo, Pedro Celedón, a cargo del nuevo proyecto.
“El proyecto Trienal de Santiago como estaba concebido se acaba, no existe. Era extremadamente complejo, un sueño que el equipo encargado de la gestión no lo pudo hacer no más”, explica categórico Celedón.
¿Qué pasó entre medio? ¿Qué llevó a echar pie atrás en un proyecto estrella de Bachelet encargado a su delfina cultural Paulina Urrutia?
Dos son las versiones que circulan. Una lamentable, la otra, impresentable. Veamos la lamentable, dada desde el mismísimo Ministerio de la Cultura, donde después de mucho insistir, indicaron que el encargado de hablar oficialmente era Pedro Celedón.
“Dada la complejidad del proyecto anterior, el equipo curatorial tuvo, textual, problemas irreconciliables con el equipo gestor. Creo que el equipo de gestión malcomprendió la tarea del director de una trienal. Tomó decisiones curatoriales como suspender el viaje de la Bienal a Buenos Aires. Creo que hubo una confusión en el rol del director ejecutivo, que en rigor es de una secretaria ejecutiva y no puede tomar decisiones curatoriales”, explica Celedón.
La otra, la versión impresentable, resulta casi inverosímil. Según dos altísimas fuentes de la Trienal antigua, el proyecto nunca contó con un peso para ser ejecutado, porque desde el Ministerio de Cultura nunca se hizo la petición presupuestaria a Hacienda para financiarlo.
“Nosotros presentamos en junio el presupuesto para que la ministra lo presentara en Hacienda, pero en diciembre nos enteramos que no lo había hecho. Eso fue un impacto y obviamente lo mantuvimos en secreto, porque todos queríamos sacar adelante el proyecto. Para salir del paso la ministra tuvo que pedir plata a la oficina de subvenciones de la Presidencia, pero hasta hoy, no vimos un peso”, explica una altísima fuente de la Trienal.
Si se chequea la partida presupuestaria de Hacienda, efectivamente se comprueba que nunca estuvo estipulado el ítem de dinero para el sueño cultural de Bachelet.
La escasez o más bien, la ausencia de recursos, según esta fuente, habría gatillado finalmente los problemas que derivaron en el aborto de la Trienal.
Según la misma fuente, todo el andamiaje de la Trienal que se desarrolló entre 2006 y 2008 corrió por cuenta del bolsillo personal de los involucrados en el proyecto.
“Tuvimos que poner plata nuestra para los viajes y para el trabajo”, dice la misma fuente, tema que no desmiente Celedón.
“No hay una estimación de cuanto se gastó hasta ahora, porque eran dineros personales, tanto del equipo curatorial como del de gestión. Se usó, además, la infraestructura de Cultura”, explica Celedón.
Según el nuevo encargado de la nueva Trienal, sin embargo, el proyecto no abortó por falta de plata.
“Sería maravilloso que el problema hubiera sido la plata, pero es mucho más grave. Fueron las diferencias irreconciliables entre el equipo gestor y el curador, como ya dije. La plata no la dieron por Hacienda, pero no es la única forma de financiar cosas en el Gobierno. Ahora, no sé por qué no se contempló desde un principio el dinero por Hacienda. De eso no sé la razón, yo no estaba entonces”, dice Celedón.
Celedón estará en el cargo un mes. El curador que terminará haciéndose cargo de la Trienal -en otro formato, más modesta-, indican fuentes, será el paraguayo Ticio Escobar.
Rosa Velasco, ex directora de la mega Trienal que fracasó:
“A la ministra Urrutia se le olvidó pedir el presupuesto”
Frente a la versión oficial de problemas de gestión en la Trienal de Santiago, Rosa Velasco, su ex directora ejecutiva, sale a defenderse. Según ella, si algún problema hubo en el abortado proyecto fue que nunca tuvo un peso para funcionar. Nunca salió el presupuesto de Hacienda ni tampoco las platas parches con que se quiso tapar la omisión. De hecho, dice, parte de las cosas que se hicieron fueron financiadas por los mismos encargados. Sin oficina, ni teléfonos, ni plata para viajes ni hoteles, el sueño cultural del Bicentenario de Bachelet se fue al suelo. Un Transantiago que no fue.
Por Joaquín Riveros • FOTO: Claudio Muñoz
Era el hito cultural con que Bachelet iba a celebrar el Bicentenario, un mega festival de arte contemporáneo en las calles. Por 100 días, un selecto grupo de artistas, en su mayoría extranjeros, iba a intervenir barrios como Patronato, Villa Portales, San Eugenio o el Club Hípico. El plan tenía mil millones para gastar e iba a estar a cargo de la prestigiosa curadora puertorriqueña Mari Carmen Ramírez, una de los 25 latinos más influyentes en USA según Time.
Pero el megalómano sueño se fue a pique algunas semanas atrás, con la renuncia de Ramírez y su ayudante, el chileno Justo Pastor Mellado, debido a diferencias con el equipo gestor, según la versión que dio el ministerio de Cultura. Escarbando un poco, sin embargo, apareció un dato casi inverosímil: según la depuesta directora ejecutiva de la Trienal, Rosa Velasco, el fracaso se debió a que el Consejo de la Cultura no presentó el presupuesto ante Hacienda. El dato se comprueba si se revisa la cuenta de CorpBanca de la Fundación, que al 1 de junio de 2008 tenía $ 0.
¿Ustedes presentaron el presupuesto para la Trienal?
-A principios de 2007 presentamos un presupuesto general al Consejo de la Cultura para que la ministra lo presentara a Hacienda para el 2008. Pero en diciembre nos enteramos que no salíamos en las glosas de Hacienda. No había nada, nunca supimos por qué.
¿Pero tuvieron alguna respuesta?
-Consultamos, pero nunca tuvimos una versión clara. La única explicación que dio la ministra en el directorio fue que había habido un problema y que ella iba a conseguir platas por diferentes mecanismos. Después nos enteramos que una vía era la oficina de subvenciones y la otra el Mineduc.
Pero alguna versión se manejaría...
-No lo sé, se le olvidó ponerlo, lo quiso meter en Bicentenario o se complicó porque ella presidía la fundación. Parece que se le olvidó, dijo Ricardo Brodsky (otro miembro del directorio). En una reunión de la fundación ella dijo que se había producido un problema, pero no explicó cuál. Pero dijo que se comprometía a resolverlo.
Se planteó que ustedes no habían especificado los ítemes claramente...
-Si eso hubiera sido así, ¿por qué no lo corrigió la ministra el 2007? ¿Por qué no dijo nada y nos enteramos por accidente?
¿Pero de quién fue el error de la plata finalmente?
-Del Consejo de la Cultura. Ahora, quién cometió el error, no sé. La ministra es la presidenta de la fundación y encargada de conseguir las platas. Que yo le hiciera un favor de armar un presupuestito es una cosa, pero la responsabilidad de un presupuesto es suya. ¿Quién era yo si ni siquiera recibía salario? Que me culpe es como too much.
QUIEBRE
En Cultura dicen que hubo un quiebre entre el equipo gestor, que tú dirigías, y la parte curatorial a cargo de Mari Carmen Ramírez. ¿Es cierto?
-Para nada. Creo que Mari Carmen estaba complicada y veía que no había plata ni compromiso real y se sacó el pillo conmigo. Imagínate que cuando yo la iba a llevar al aeropuerto tuve que pagar con mi tarjeta de crédito los gastos del hotel Kempinsky, como US$600, que los puse y después fui a rogar a Emilio Lamarca, de la Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería, que me los reembolsara.
¿Qué decía Mari Carmen Ramírez de esa falta de recursos?
-Ella después me mandó un mail diciéndome que estaba preocupada por mis gastos y que podía mandar la plata desde Houston. Le dije que eso lo tenía que solucionar el Estado de Chile. Por eso, creo que ella empezó a ver que todo era de una precariedad insostenible. ¿Cómo se iba a embarcar trayendo artistas de gran nivel si no tenía seguridad ninguna?
Se dijo que te habías inmiscuído en temas curatoriales.
-Eso fue un tema puntual, que al final tiene que ver con falta de recursos. Justo Pastor Mellado quería ir ARTBA (Feria de Arte de Buenos Aires). En un momento, quien iba a ser el director de finanzas del proyecto me dijo: “Rosa, mientras no tengas plata en la cuenta (de la fundación), no sigas gastando, porque nadie te la va a pagar”. Justo Pastor insistía en que había que pagar pasajes, estadía. Le dije, “¿estás dispuesto a poner plata?”. Dijo que no y entonces le contesté que se había acabado este hueveo. Me acusa que fue una decisión curatorial, pero era un tema monetario. Si también le deben plata a él. Cuando fue Houston, los viáticos los pusimos nosotros.
¿Cómo operaron, si no había plata?
-A pulso... Si había que hacer 8 libros, me los conseguía con una editorial; una oficina de abogados me gestionó Pro Bono (gratis) todos los trámites para crear la fundación. Los viajes los pagó el Consejo de la Cultura y algunos viáticos, la Dirac de RR.EE.
¿Qué pagaron ustedes de su bolsillo?
-Celulares, cafecitos, comidas de Mari Carmen cuando vino; impresoras, tintas. Nos juntábamos en cafés, en nuestras casas, en Pro Chile, en la Dirac. Éramos como vendedores ambulantes. Así trabajaron economistas en el presupuesto. A ese equipo se le debe mucho.
¿Colocaban plata sin ninguna garantía?
-Bueno, el 2008 supuestamente estaba cubierto con Hacienda y con lo que colocarían los privados. En el directorio había privados de peso, que iban a colocar lo mismo que el Estado: Álvaro Saieh, Enrique Correa, iba a entrar Manuel Santa Cruz. Invertíamos porque sabíamos que iba a venir plata, era como poner cheques a fecha, si tan huevones no éramos. O sea éramos, pero no tanto.
¿Quién responde por estos errores en Cultura, ¿la ministra?
-No sé si achacarle la responsabilidad. Creo que aquí la cultura desde el gobierno está tomada como un espectáculo y cuando se trata de hacer algo un poco más denso, más potente, no se entiende no más. Se gastó cualquier plata en traer a la muñeca gigante, eso es espectáculo, como el circo para los romanos. ¿Pero qué quedó de la muñeca, fuera de que todos se acuerdan? ¿Qué proceso se armó?
LA SALIDA
¿Cómo te enteras de la renuncia de Mari Carmen Ramírez?
-Ella sólo manda un mail a Justo Pastor Mellado y a Carlos Altamirano.
¿Por qué ella habla de problemas de gestión?
-Porque no le conviene quedar mal con el Gobierno porque tiene dos proyectos más en Chile, uno que se hace este año y otro donde vienen coleccionistas americanos a juntarse con chilenos, donde también está Justo Pastor. Ella cortó por el hilo más delgado.
¿Qué opinas del proyecto que se va a parar ahora?
-Se hará una trienal tipo. Afortunadamente Ticio Escobar será el curador. A él lo respeto muchísimo, pero eso estaba listo hace rato.
¿Se sabía que Mari Carmen iba a salir?
-Pero si nos estaban asfixiando, si esto fue un estrangulamiento. La bienal será el 2009, pero Mari Carmen dijo que era muy poco tiempo y que se tenía que hacer el 2010. Pero para entonces la ministra ya no iba a estar. Se adelantó para que ella pueda cortar la cinta.
Marcelo Alonso y la efervescencia por la muerte del general:
“Me da miedo lo que se dio con Bernales. Lo encuentro peligroso”
Marcelo Alonso (38) es actor y director de teatro. Pero partió estudiando Medicina en la Universidad de Chile, luego Derecho y al final teatro. Hizo una larga carrera en las
tablas antes de entrar a las teleseries. Acaba de terminar de protagonizar la obra
“Partido”, dirigida por Cristián Plana, donde le tocó interpretar a un carabinero que llega a su casa destrozado después de reprimir a estudiantes en la calle y se instala a ver tele y tomar cerveza. En esta semana teñida de verde, Alonso mira preocupado como los chilenos se están relacionando relacionado con el orden y la represión.
Por Carla Celis • fotos: Alejandro Olivares
¿Cómo nace la idea de hacer “Partido”?
-La obra está dirigida por Cristián Plana, uno de los directores jóvenes más importantes del recambio nacional. Él fue alumno mío en el Club de Teatro y un día, haciendo clases, me acuerdo que vimos una escena de la revolución pingüina donde un carabinero agarra de las mechas a una niña de doce años que va corriendo por una vereda. Era una imagen impresionante, él viene corriendo y ¡ta! ¡La toma del pelo y la arrastra! La niña patalea y él la arrastra hasta meterla en uno de estos buses verdes espantosos. A los dos nos afectó la imagen. A Cristián, tal vez por ver por primera vez esa brutalidad. Y a mí porque fue volver atrás. Para mí siempre los carabineros habían sido un elemento blindado, de verde, sin nombre, homogenizado por esta estructura semifascista que son los grupos de represión ciudadana. Pero al ver esas imágenes por primera vez pensé que ese carabinero estaba agarrando de las mechas a su hija. Dije: “probablemente él tiene hijas de la misma edad, en los mismos colegios públicos” y ahí se desató todo. Ese carabinero pertenece a la clase popular, no creo que haya sido un oficial que viva en La Dehesa. Y él reprime a su hija públicamente y de una manera ¡feroz!
¿Y luego?
-Luego Cristián tuvo la genialidad de encontrar una obra de Thomas Bernhard, que habla de un policía que venía de reprimir en la calle y llega a su casa. Lo encontré una joya, porque nos permitía acceder al espacio íntimo del carabinero. Porque si esa niña es marginal, creo que el más marginal de todos es al final ese carabinero. Y me di cuenta que si hay lugares en la vida en lo que uno no quisiera estar, es en ése. ¿Cuántas opciones tuvo ese carabinero que arrastraba y pateaba a esa niña? Pocas, porque creo que él es una persona que sabe del amor, sabe del afecto, sabe querer a su hija. ¡Qué pocas oportunidades hay que tener en la vida para estar en ese puto lugar! ¡Y ganarte la vida en ese puto lugar! Porque el carabinero que me tocó a mí el año 82, 83 y después el 88 y el 92, estaban en lugares teñidos muy políticamente, y ese piedrazo que iba y la bomba lacrimógena que volvía, o la carrera y el palo, estaban muy señalados políticamente. Pero en el 2006, ¿cuál es la señal política? Al menos el carabinero no está sustentado ideológicamente. El escolar sí, porque está peleando por la LOCE, por su vida, por su futuro. Pero lo que se le contrapone no tiene ideología. Y eso lo encontré más feroz todavía: el estar parado en ese lugar, sin ideología, lo encontré una crueldad feroz con ese ser humano. Más allá de que no comparta la ideología que paraba a los carabineros en 1982. Creo que ese es el tremendo valor de “Partido”: meterse en un margen bastante indecente políticamente, porque uno generalmente tiende a tachar y dice “los cylones” y punto. Pero ahí hay un espacio de este país que no está protegido.
¿Y qué te pareció todo este fenómeno que se dio con la muerte del general Bernales?
-No comprendo bien este fenómeno. O sea, puedo entender la reacción de la gente que ha trabajado con él, de sus familiares, pero esta cosa del “general del pueblo”, esta histeria colectiva, esta transmisión en directo, esta cadena nacional para transmitir el funeral... ¡Me dan miedo esas cosas! Lo encuentro tremendo, peligroso.
¿Por qué el chileno se identifica con los carabineros ahora?
-No sé qué pasa ahí. Me parece raro, teniendo en cuenta el pasado tan extraño que hemos tenido. Y lo que me llama más la atención es la efervesencia comunicacional... La radio Cooperativa transmitiendo en directo. Si nadie niega que pudo haber sido una buena persona, pero no sé, es raro eso. Murió la Ana González y no hubo algo así, no hubo red nacional y me parece que, humildemente, Ana González era un ser infinitamente más popular; no sé si uno es mejor persona que otro, pero en términos de resonancia nacional es extraño. Murió Andrés Pérez y no hubo cadena nacional ni nada.
¿Qué te pasa a ti con Bernales?
-No, absolutamente nada. Yo lo que recuerdo de Bernales es que dijo: “cuando se mata a un carabinero de Chile, se mata un pedazo del alma nacional”. Es fuerte esa frase, porque cuando se muere cualquier chileno se muere un pedazo del alma nacional, no sólo un carabinero. Pero Carabineros está dando vueltas fuerte en los medios, tú ves el programa de Megavisión, el reality de ellos, y tiene 26 puntos de rating. Eso me llama fuertemente la atención, es curioso.
¿A qué lo atribuyes?
-No sé tal vez a una necesidad de sentirse seguros. La gente de repente ve las catástrofes para sentirse segura, para sentirse cómoda en su casa o algo por el estilo.
¿Y cómo ves lo que pasa ahora con los estudiantes?
-Creo que es uno de los movimientos sociales más potentes que se han generado. Con más sentido común, porque es un cabro que dice: me estoy jugando mi vida en la educación de mierda que me da este país. Con todo lo que ha desatado la cosa de las subvenciones, la gran cagada de Provoste, con todo eso, me parece espectacular. Eso es lo que le pasó a todo Chile: ver a estos cabros de 14 años con un discurso impecable, casi todos del Instituto, no sé po, fue maravilloso. Creo que ése es el sentido común que debe ser escuchado. Igualdad de oportunidades, igualdad de educación fundamentalmente.
LIBERALES
¿Qué te parece el gobierno de Bachelet?
-Quizá la cantidad de manifestaciones que ha habido, es porque en el gobierno de Bachelet, de una u otra forma, se han abierto los espacios. La gente se siente con derecho a manifestarse, a opinar. A mí me gusta. En general es un buen gobierno. Lo que hicieron con los jardines infantiles es muy bueno, me emocionó mucho. La Presidenta es pediatra y ha sido una inversión maravillosa lo que ha hecho. Es espectacular contener a los niños en esa etapa, porque de los cero a los cuatro años se arma la estructura del conocimiento; la afectividad es un lugar fundamental para hablar realmente de igualdad. No es muy popular en términos políticos, alguno podría decir que gobierna pa cabros que no pueden manifestar si están de acuerdo o no, pero me parece que es atender a lugares fundamentales. El lugar de los jubilados, también. Me parece bueno.
¿Y qué te pareció la pelea por la píldora del día después?
-Este país tiene todas las discusiones desfasadas. Chile no debería discutir sobre la pastilla del día después, Chile debería discutir acerca del aborto y legalizarlo. La píldora es un derecho ciudadano. ¿Quién se puede meter en la cama o en el botiquín de cada hueón de Chile? Nadie. El tema acá es el aborto y creo que lo va a ser el próximo año. ¡Hasta cuándo! Es un derecho que tiene no sólo la mujer -se centra en ella, claro-, también es un derecho del hombre. No se atreven a debatir del aborto y entonces paran esta hueá con el tema de la pastilla. ¿Qué es esa hueá? ¿Por qué Chile no se mete en las discusiones que debiera? Tanto miedo que tenemos de vivir, somos un país aterrado. Estamos en un sistema neoliberal. ¡Neoliberal, poh hueón! Asuman por lo que votamos. Ser liberales económicamente y cartuchos, ¡no soporto esa hueá! Eutanasia, aborto, esas son las grandes discusiones. ¡País moral! No legislan, moralizan. Es muy rara esa hueá de que alguien me diga lo que tengo que hacer.
Y ahora la marihuana como droga dura...
-¡Que la gente se fume los pitos que quiera! La hueá de la marihuana es una estupidez, pero ¡cómo no se dan cuenta! No gobiernan para su gente, no son capaces de capturar el pulso de lo que pasa. Hay que darle libertad a la gente, no contenerla. La marihuana no es un tema, estamos con discusiones de 40 años atrás. La gente que consuma lo que se le pare la raja. ¿Por qué me cuidan tanto? ¿Por qué nos cuidan tanto? Son legisladores paternalistas, piensan que están gobernando un país de deficientes mentales, a los que hay que decirles que tienen que cuidarse, que hay que limpiarles el culo. Es absurdo.
DOCTOR ALONSO
Antes estudiaste medicina. ¿Cómo terminaste de actor?
-Ese viaje no es tan raro. Llegué a medicina porque pertenezco a la clase media de este país, una clase especial, súper desdibujada ideológicamente y, como buen clase media, estudié en el Instituto Nacional. Un colegio súper exigente. La insignia del Instituto dice “Labor Omnia Vincit”, “La labor todo lo vence”. Fui un súper buen estudiante, me fue bien en la PAA y entré no más.
¿Siempre pensaste estudiar medicina?
-Es más duro que eso. Estudié Medicina porque la clase media siempre necesita carreras acorde a sus necesidades. La clase media es un espacio súper aspiracional, y por lo tanto elige carreras que la puedan promover socialmente. Pero, por la formación de mi hogar, tuve un desencuentro en Medicina y necesité una carrera diferente. Intenté estudiar Derecho, en la Chile también, y tampoco encontré nada ahí. Finalmente estudié Teatro, otra vez en la Chile, porque tenía una inquietud tremenda, que no tenía nombre. Con el tiempo veo que el salto no es tan raro entre Medicina y Teatro, hay un lugar común que es el cuerpo. Los primeros años de Medicina, cuando me enfrenté a un cuerpo sobre una mesa, fue una experiencia estremecedora. Una clase de anatomía es una enorme explicación acerca del cuerpo humano, cómo se despliega y cómo se lo nombra. Y el teatro para mí ha sido lo mismo.
¿Hubo algún actor que influyera en tu decisión?
-No, no entré admirando a nadie. No conocía mucho, veía poco teatro. Lo que realmente me impactó fue el actor arriba de un escenario. Me acuerdo haber entrado al teatro Antonio Varas, el Teatro Nacional Chileno, cuando no estaba estudiando teatro todavía; andaba por ahí, vagando por las galerías del centro y encontré la entrada al teatro, que es como con dorado. No sabía si era un teatro o una boite, jaja. Había un señor que hacía entrar gente y me metí y vi esas butacas rojas maravillosas y estaba repleto. Me senté en una escalera y empecé a ver “Marat Sade”, dirigida por Fernando González. La obra era maravillosa, la gente bailaba, cantaba, era de una energía impresionante. Y después cuando vino el momento del saludo -no quiero que se confunda con que me alucinó el saludo del teatro y estudié para que me aplaudieran-, se apagó a luz y aparecieron los actores, y la gente aplaudió, pateaba el piso, se movía todo. Ese fue uno de los grandes espectáculos post dictadura, donde se habló de todo, había gente en pelota, se habló de política, de Napoleón, de Hitler, de Pinochet. Y cuando apareció un señor canoso, con los pelos parados, Fernando González, ahí el teatro se vino abajo. Me di cuenta que había un oficio impresionante que era el de exponer ideas, exponer tu cuerpo frente a la gente y que la gente respondía a eso. Descubrí el agradecimiento y, sobre todo, vi que la gente, igual que yo, porque también estaba aplaudiendo y pateando el piso, tenía una necesidad fundamental de mirar obras, eventos artísticos que contribuyesen al alma. Para mí eso fue lo más importante y de ahí empecé a ver obras, conocí actores y di la prueba especial en la Chile sin haber actuado nunca.
¿Y cómo llegaste a la televisión?
-Mi viaje fue bien largo. Estudié teatro y luego hice mucho, mucho teatro, con Alfredo Castro, con Ramón Grifero. Me gusta mucho actuar frente a la gente y romper la conectividad diaria, el bullicio, la enajenación de la comunicación, sacarte y dejarte en silencio. Eso es maravilloso. Pero la tele es un lugar bueno en términos económicos y también tiene un lado súper importante, que es ejercer tu oficio permanentemente, porque estás actuando desde las ocho de la mañana hasta las seis de la tarde y después te vas a ensayar para una obra. Estás siempre en ejercicio.
¿Y qué te parece que algunos actores jóvenes renieguen de la televisión?
-Que está bien. A la televisión hay que entrar claro, hay que saber qué es lo que uno quiere ser allí, hasta dónde quieres llegar. Soy profe y creo que una de las recomendaciones que siempre he dado es ésa: que no hay que entrar a los 21 años a la televisión, hay que hacerlo cuando has entendido tu posición frente al oficio. Si no, es fácil perderse.
¿Ves tele?
-Sí. Es un buen ejercicio para mirar el país. Veo tele, la disfruto. Todos los programas te hablan del país, de cómo se está comprendiendo y cómo no se quiere comprender, también. Las teleseries las veo poco, por tiempo en realidad, pero son un espacio que debería ser súper ágil respecto a su audiencia, y creo que en este momento no están escuchando al televidente que ellos mismos han formado, deberían conectarse a la realidad. Me da lata cuando se despegan de la realidad, porque el trabajo del actor cae en el vacío. No es que pretenda hacer un clase de historia en una teleserie, pero es dar un mirada. Deberían ser más simples, creo, menos trucos, más agudas. De todas maneras para mí, cada uno de los lugares de la teatralidad donde he podido ejercer algunos papeles que he tenido en cine incluidos, son maravillosos.
¿Estás trabajando en algún proyecto?
-Ahora estoy en ensayos con Alfredo de una obra que se llama “El Roble”, de Tim Croush, un inglés, que tiene un formato maravilloso, porque ponte que hagamos veinte funciones, y en cada una de las veinte funciones viene un actor distinto. La gracia es que ese actor no sabe de qué se trata la obra, él llega una hora antes que empiece y se entrega a este espectáculo. Es el vértigo puro, la representación en el estado puro. La primera clase de actuación que a uno le dan habla del sentido adánico del actor, que significa que el actor nunca sabe lo que viene y uno debe actuar desde allí, no sabiendo lo que viene. Sólo entrégate y disfruta del espectáculo. La gracia es que son veinte funciones realmente distintas. Es una obra impresionantemente bella, vertiginosa, peligrosa, porque el espectáculo puede fracasar en una función y en otro puede ser una hueá espectacular. Y jugar con ese vértigo es maravilloso.
LA CARNE
GUAREP!...GUAREP!...GUAREP…
La vida siempre siempre se encarga de enseñarme a palos. Y a estas alturas eso a mí ya me da rabia… Porque parezco tonta, porque como que no entendiera nada, pero cuando lo pienso bien siempre sucede en el escenario que mientras más rígida soy, más firme y más dura, pues mayor es el golpe que recibo de vuelta… O sea que si me planto, el palo llega de manera violenta por lo mismo, por plantada. Así me pasó con este concha de su madre que me anda cagando con otra estúpida. Bueno… que me andaba cagando la verdad, porque todo se fue a la mierda. Mi idea de seguir aprovechando al lomo vacuno de la temporada, pese a su infidelidad, me duró menos que rezar un credo, dos avemarías y tres padrenuestros. Una mierda mi estrategia cool. Y es que yo no soy cool, soy hot y hasta que yo no asuma eso, hasta que deje de pensar que porque soy una chica caliente y necesitada de sexo permanentemente eso no viene por desgracia aparejada con un corazoncito cool sino del mismo material que lo otro, es decir hot, pues voy a seguir estando envuelta en un chascarro tras otro.
La escena es simple y patética a la vez. Una noche salimos con el hombre a un bar de moda, y yo como estaba en mi personaje de mala-calentona-winner-al-peo andaba con la bota, la tenida, el pelo full, el calzón metido en el culo, todas las ordinarieces posibles para no desarmarme, para no irme a la mierda. Porque quiero aclarar que yo he soportado que un hombre saliera con otras perras y se acostara con ellas, pero la verdad es que yo no sabía con quiénes lo hacía, además estaba tan enamorada de él que me importaba un carajo lo que hiciera, con tal que volviera a la casa. Pero claro, después de él me fui a la mierda y creí que había aprendido a no ir más allá de mis posibilidades. Bueno… sigo en el bar de moda, el humo, la borrachera -en nivel etílico de uno a cinco, yo en tres- o sea muy caliente, bastante húmeda, encima de él como riéndome mucho, media borrada, pero falsamente feliz… Bueno, esa es la fucking felicidad no más, poh! En medio del coqueteo horrendo, me acuerdo que lo obligué a meterme la mano entre los calzones para que supiera lo mojada que estaba, él la tenía dura. En esto estábamos en un rincón del bar de moda con música a fondo hasta que veo acercarse una mina hacia nosotros con un par de seres humanos detrás… La mina en cuestión. Ahí. Espléndida. Rica, linda, grande, con buenas tetas, consciente y lúcida. Y yo de pronto me transformé en el sapo de la noche, chica, diminuta, fea, estúpida, torpe… Guarep! guarep! guarep!... Luego de la transformación a sapo-exmina, pues quedé con menos facultades mentales. Se supone que en momentos de shock uno recupera sus facultades, yo las perdí todas. La mina en cuestión y su grupete se quedaron revoloteando por ahí, yo perdí el habla, él también, seguí tomando para poder sobrellevar la situación y fue la guinda de la torta… Andaba a trastabillones por el local de moda, al ir al toilette me doblé el tobillo con la bota de mierda y terminé vomitando de manera indigna en el local con todas las minas esperando desesperadas el turno para entrar al mismo baño que yo acababa de arruinar por completo. Con el pelo con vomitado me dirigí al hombre y se la largué toda. Lo mandé a la chucha, lo negó todo, yo lloraba e intentaba argumentar a grito pelao en el local de moda… Guarep! guarpep! guarep! Me acuerdo de pedazos de garabatos más bien que una pelea, cosas como: “la mina culiá, esa asquerosa que nos saludó, hueón!”, “no te hagai el imbécil, concha de tu madre”, “Ya poh! Maricón anda a decirle a la puta esa que también culiai conmigo, chucha de tu madre”, “Puto asqueroso, porque yo seré caliente y puta, pero no te ando cagando con otro cabrón cerdo”… En fin, un listado interminable y humillante de improperios que distan mucho de mi plan de ser cool y de vengarme. Cuando pienso que, además, estaba la mina en el local y que seguramente se dio cuenta de todo, me quiero morir… La verdad, me quiero morir con toda la escena, me quiero morir con toda la situación, porque no debo exponerme así. Cómo puedo creer que una chica como yo va aguantar que un imbécil como él pueda andar conmigo y con otra mujer a la vez… Soy una idiota, eso no es ser cool, eso es ser bruta. No me lo merezco y además es feo y no da ni para columna. Una cosa es la fantasía y otra, la vida real. Yo vivo en la real y duele. Mucho. Mucho. Mucho.
LA CARNE HOY CERRADA
Se me cerró la entrepierna. Así de simple y brutal. Dios quiera que en su infinita bondad –tal como decían las monjas, sólo que no estoy segura si se aplica a este ruego específico su magnanimidad- no sea por mucho tiempo, porque la cerrazón que me vino está ardua de sobrellevar. Mi terapeuta no ayuda en este caso, dice que tengo cerrada la cabeza y sí, claro lo imagino, pero el asunto es cómo destrabamos esto antes de que me venga un ataque mayor o que se me cierre definitivamente, porque lo terrorífico es que no sabemos cuánto tiempo puede durar todo esto. Y temo, en el peor de los casos, profundizar a niveles inaceptables la búsqueda de ayuda en la medicina no tradicional, algo que ya comencé a aplicar… Pero voy al espisodio.
Estaba con un chico guapo, con quien he estado muchas veces. Alguien con quien no tengo ni una fantasía que sea algo más que un buen revolcón y muchas risotadas. Es un tipo medio vago, medio alcohólico, medio desastroso y muy divertido… Esos que uno puede visitar a cualquier hora y estan disponibles y con todo el entusiasmo y la erección infalible y rocosa de los cesantes… Un desgraciado adorable que tolero porque dejó hace mucho tiempo de tener poder sobre mí. Un tipo con una verga estándar, pero que sabe usar muy bien, con una lengua estándar, pero que también sabe usar muy bien. Recaí a su cueva porque estaba aterrada de andar buscando nuevas vergas luego del episodio del tipo que tiraba conmigo y con otra tarada a la vez. Llegué con un turro de marihuana en la mochila y vestida como si anduviera en casa, ahora que me veo, estaba como entrando a un centro de rehabilitación para chicas caídas en vergas envenenadas (un clavo se saca cuando te meten otro clavo, pues). Él como siempre estaba haciendo poco, tomando cerveza con la música fuerte, la estufa prendida y a punto de cocinar unos tallarines. Con tanto calor de hogar casi quise llorar. Prendí un pito king size, comimos y nos acostamos en la cama a ver una película mala. Todo era amable, seguro y cálido. Me dio muchos besos con poca lengua, me chupó los pezones, me bajó los calzones con calma sin agredirme en nada y se montó sobre mí como si yo fuera una novia de toda la vida, me metió su verga despacio, mirándome, dándome besos, tocándome suave… Entraba y salía sin apuro, hasta el fondo, pero suave, con ritmo, nunca se excedió en nada… Justo lo que yo fui a buscar, la puesta en escena del amor… Solo que jamás logré calentarme, me veía a mí misma en la situación y lo que fue peor, la entrepierna me dolía, me ardía, no lograba borrarme, entrar en el movimiento y poder estar. Hubo hasta un momento en que sentía los pezones irritados… No era asco, ni desagrado, ni molestia ni enojo… Estaba fría, seca, cerrada, ausente, como prestándome a mí misma. Y mentí. No es que haya fingido un orgasmo, porque no lo hago por estúpidos principios, sino que mentí al mantenerme en esa situación como si lo estuviera pasando bien… ¿Y qué mierda iba hacer?… ¿Decirle que tenía que retirarme porque no sentía nada? Eso era una rotería y una maldad. Me fui cuando logré zafar dignamente, pero camino a mi casa iba hecha una ruina. Mi entrepierna muerta, insensible y rígida es algo a lo que no estoy acostumbrada. La verdad me tiene choqueada, me quiero reír, pero me cuesta. Porque mi entrepierna es lo único que no me duele y que no me tiene que doler.
PELAMBRE A LAS TÉCNICAS
El otro día salí con mis antiguas compañeras de colegio… Todas chicas de bien, de colegio de monjas bien portadas, con vergas estables y duraderas, mucho gimnasio, poca actividad asalariada (por no decir casi ninguna) sendos vehículos cuatro por cuatro, clases de cocina cada quincena, clósets gigantes… En fin, chicas en todo caso, guapas, divertidas y malas, de hecho mis actividades predilectas con ellas son el pelambre a mansalva (no hay nadie que se salve, excepto nosotras mismas, obvio) y la cochiná. No es que ellas sean muy instruídas en la materia, de hecho se divierten con mis asquerosidades como unas yeguas locas y yo me divierto con las suyas de vergas estables y duraderas. Son esas amigas con las que uno habla todas las estupideces del mundo a sabiendas que no te van a odiar ni mal entender porque como te conocen desde kinder, pues no hay ni una explicación que dar. Con ellas han sido con las que me di mis primeros besos en la boca en esa edad preadolescente cuando el sexo no es algo que se nombra, sino que se experimenta, cuando tus amigas son el equivalente a lo que en el futuro serán tus novios. Con ellas fueron las primeras personas con las que tuve sentido de posesión, las que me dijeron que era bonita y deseable, con quienes tuve mis primeros celos… En fin, lo que ya dije, ellas fueron de alguna manera mis primeros novios. En la era pre-machos, las amigas son tu mejor forma de experimentar con el cuerpo y con los sentimientos. Jamás llegamos a tocarnos con un deseo consciente, pero ahora que lo pienso, los juegos que tuvimos tenían que ver con deseo sexual. Por este tipo de relación será que cuando entramos a la era machos sentí que algo se rompía entre mis amigas y yo –un proceso absolutamente normal en el desarrollo sano de una chica- . Ahora quiero aclarar que en mi era post-machos jamás me he sentido atraída por ellas.
Pero no quería quedarme pegada en el tema de mis relaciones sexo-afectivas con mis ex compañeras de colegio, sino en nuestra última conversación, que fue en la categorización del sexo oral que los hombres se dignan a darnos. Tema al que nos dedicamos en nuestro último encuentro que se llevó a cabo en un lujoso spa donde nos metimos al sauna y al jacuzzi. Entre transpiración y agua pues nos dimos el lujo de pelar a todas las malas lenguas masculinas, pero con las que fuimos compasivas fue con aquellas que sufren un mal de origen, es decir, las cortas. Pero vamos por la definición de las técnicas:
1./ La pala: es aquella cuando el varón endurece su lengua, la curva -a modo de pequeña pala por cierto- y va de abajo hacia arriba en su modo de lamida. Según todas, esta es una técnica poco común, de hecho solo una de las chicas asegura que existe.
2./El tintineo: el clásico movimiento de la lengua que se hace sobre el clítoris y que va de un lado a otro de manera rápida y breve. Todas coincidimos que esta técnica es eficiente y la que tiene mayor posibilidad de llevarla a una al orgasmo.
3./ El chupón: equivalente a la succión. Que todas coincidimos nos gusta, pero sólo cuando es usada sin insistencia, porque hay algunos que se quedan pegados en eso, creemos que la insistencia en su uso, es porque como la succión a los hombres les produce placer, pues creen que a una también.
4./ El tarascón: lo mismo que lo anterior, es rico una mordida de vez en cuando, siempre de manera suaveeeee.
5./ El langüetazo: el uso de la lengua entera, sumado a que ésta sea arrastrada desde el culo hasta el clítoris, debo reconocer que sacó aplausos entre las chicas.
6./ El combo: aquella lamida que además de lengua, utiliza la nariz como elemento de roce y goce para la mujer es una técnica que no todos pueden hacer por razones anatómicas y que es una pena, porque quienes hemos tenido la suerte de contar con esa dote pues quedamos bien felices.
Al final quedamos de acuerdo que todas estas técnicas usadas en conjunto, más muchos, muchos besos y saliva, pues se agradecen, se necesitan y son para todas una máxima expresión de la pericia masculina. Y después de tanto hablar de sexo oral, extrañé tener una buena dosis… La lástima es que no tengo con quién hacerlo porque ésta es una de las pocas cosas que no me dejo hacer si no me gusta mucho mucho, mucho alguien. Algo que de verdad no sucede mucho.
DÍAS DE PSICÓPATA
¿Qué se supone que una tiene que hacer cuando ve un mensaje de texto, o escucha una llamada inadecuada, o un rumor asqueroso que te dice que otra zorra anda con tu chico? Yo, antes de pervertirme y de crecer, creía que una tenía que encarar la situación, ser honesta, hablar, buscar ayuda, en fin, lo que haría toda persona sana y normal. Pero como en el camino me enfermé, pues ahora esta suerte de corazón abierto y de arrebato de honestidad no me va, no me acomoda. Antes de seguir tengo que explicar que tal vez hay un atenuante en mi modus operandis no honesto, y tiene ue ver con que el joven que está haciendo el amor con dos señoritas a la vez -la NN y yo- pues no es mi novio, aunque sí tenemos un acuerdo de exclusividad que ya lleva un par de semanas. Es un señor con el que me siento en los restaurantes con cara de felicidad, que me va a buscar a la casa, con quien he dormido un par de veces…O bueno, debiera usar el verbo pasado en todas estas acciones antes descritas…
La verdad es que me enteré que el concha de su madre se tira a otra mina hace apenas unos días y, honestamente, es que me he vuelto una psicópata, si es que por ello se entiende aquella persona que no siente, que miente, que finge ser normal y con sentimientos amables hacia el otro. Todas capacidades que tengo absolutamente bloqueadas para con el hombre en cuestión, pero lo más extraño de todo es que lo que no se me ha bloqueado es la calentura, más bien me aumentó, pero en una tecla asociada al dolor, a la rabia, a la venganza… Me subo a cabalgarlo y quiero romperlo, pero hasta ahora lo único que he logrado es frotarlo tanto hasta quemarle la piel… Eso sí, sólo un poco de daño cutáneo, algo mucho menor de lo que querría. Sé que hasta ahora no ha notado mi violencia ni mi asco ni mi rabia, primero porque soy una chica a la que el sexo violento se le da con facilidad, y él lo sabe (y le gusta), y segundo, porque los hombres son unos imbéciles y unos sobrados. Su error en estas materias es sentirse -como siempre- superiores. Y en esto de la infidelidad, lo que no saben es que siempre uno sabe. Porque es cierto que alguien me contó que el cerdo andaba comiendo en otro corral, pero eso fue un detalle, yo ya lo sabía. Es más, estaba tan segura que si Cristo bajara y me lo negara, pues no le creería.
Lo que odio, además del asco, de la rabia, de la pena, de la humillación, que no puedo negar, es que todos estos anteriores sentimientos están asfixiados por mis ganas de querer hacerle daño. Eso y una calentura que tampoco puedo controlar es lo que me está matando y, a la vez, haciéndome feliz de esa manera enferma que reconozco y mi terapeuta me saca en cara. Estoy vengándome y sufro y me gusta … Me siento alterada en mis capacidades básicas, es verdad, pero he tenido con él en estos días de vida de psicópata el mejor sexo que he tenido jamás con él… Lo muerdo, lo obligo a lamerme la entrepierna por mucho rato (algo que antes jamás me habría atrevido hacer con tanta soltura), lo humillo si tiene un orgasmo antes de lo que quiero, le pido, le exijo, le como la verga mucho menos de lo que él querría, lo agoto y le miento… Lo culeo como perro para luego botarlo como harapo, pero lo que más me da placer es mentirle. Ahí está mi mayor satisfacción, que no sepa que sé, hacerle creer que todo sigue igual, que me gusta como siempre, que le creo, que confío en él, que estoy rendida, caliente, indefensa, entregada… Lo que me hace sentir inferior es que todo esto me guste, porque eso significa que su putada tiene poder sobre mí. Y eso me hace mal. Pero no voy a ceder… No por ahora. Primero porque me lo quiero seguir culiando –la verdad necesito seguir comiéndomelo- y segundo, porque quiero salir ganando. No sé muy bien qué es salir ganando, la verdad…Pero al menos quiero seguir sintiendo que yo tengo el poder. Lo que no controlo es todo lo que tiene que ver con la NN… Eso es lo que me turba más, porque no manejo a la zorra del todo. Me perturba no porque ella me importe algo, porque no siento que estoy en competencia con nadie y es que me he dado cuenta que no quiero quedarme con la presa, no estoy en carrera para ganarme a ese hombre. Yo lo único que quiero ahora es destrozar a la presa. Ése es mi trofeo. Que se la quede ella o el proxeneta de la esquina me da igual.
LA PÍLDORA DEL DÍA DESPUÉS: EL CACHETAZO DEL FALLO
Cuando pienso en la píldora del día después y su prohibición (parcial o total) siento cómo me lleno de rabia y de indignación. Tanta, que quedo muda y sin ganas ni siquiera de entrar en ningún tipo de discusión argumentada del asunto. Me gustaría agarrar en las calles a los ilustres miembros del Tribunal Constitucional y tirarles caca o dejarlos a poto pelao en la mitad del Paseo Ahumada con sus miserables miembros en reposo… Humillarlos, enlodarlos, vomitarlos, cachetearlos, mechonearlos, escupirlos… Puros gestos míseros, porque es tanto el desprecio que no me da ni para querer golpearlos, un golpe hasta me parece más digno y eso sería mucho…Y estas mismas acciones las cometería con quienes presentaron el famoso recurso con el cual se están luciendo los ilustres y que en estos minutos se sienten salvadores de los indefensos que están por nacer. Esos que creen salvar nuestras almas y resguardar nuestros cuerpos femeninos de la píldora abortiva. De sólo imaginarlos en la mesa con sus hijos y su mujer, llenándose la boca con la cruzada que han emprendido para el bienestar y el futuro moral de Chile, me da asco. Con el capítulo TC y píldora me siento agredida, violentada, pero a la mala, como si uno fuera caminando en la calle y alguien te insulta, te pega y te mea de paso, pero no te roba. Así como Condorito: “Exijo una explicación”.
Porque de más está decir que la píldora del día después, como un método de emergencia, no es el tema. Porque entrando al área chica, cosa que importa un carajo porque aquí estamos discutiendo principios -algo que me parece que podría ser lo único realmente valioso de toda esta agresión-, la verdad es que el anticonceptivo de emergencia no tiene que ser Postinor-2 ni nada. Basta entrar a Internet para enterarse que con comprar una tira de anticonceptivos normales (sin receta y a precio módico) y tomarlo siguiendo las indicaciones para saber que la ingesta en dosis elevadas de éstos provoca el mismo efecto de la píldora del día después.
Todos los argumentos y reacciones a favor del fallo me parecen de una estupidez que bordea lo infantil. Cosas como que, por ejemplo, es abortiva (¿Y qué tiene de malo? ¿Hasta cuándo vamos seguir desconociendo que el aborto hay que legalizarlo?)... Que la legislación protege al que está por nacer y por lo tanto ese paraguas legal es amplio, de ahí el fallo… Que la reacción del “mundo progresista” ha sido intolerante y eso habla mal de los que se dicen ser tolerantes (¡Qué patudez!)… Eso por nombrar algunas sandeces. Pero los argumentos en contra del fallo (muchos de los cuales adscribo, aunque no a todos) también los escucho con una cierta indiferencia, como si nada racional me pudiera motivar demasiado en esta discusión.... No quiero irme de tesis, porque no la quiero tener o más bien no me sale, ya lo dije: todo lo que me sucede es más que nada visceral.
El fallo del TC es un cachetazo porque es la prueba de algo que uno huele en Chile, pero que se hace la loca para justamente no volverse incivil. Y es que seguimos con el pie en el grillete de los conservadores. Lo que pasa es que como es sólo un pie y a punta de patadas nos dieron muchos metros de cadena, pareciera que nos soltaron, pero la verdad es que seguimos siendo parte de los perros del fundo. Y lo que es peor: nos gustan esos dominios, nos gusta la comida, las caricias del amo, ir y traer el hueso que nos tira, el sillón de felpa del abuelo ilustre, ver cómo los jóvenes de clase con su verga dura y a medio vestir se violan a la hija de la nana, nos gustan los huachos y toda esa historia de mierda que nos condena… Lamer la mano que da de comer nos da placer. Las mordidas son inocuas, apenas bocados que el mismo amo provoca para ejercitarnos como buenos canes y no para que le saquemos la mano de cuajo. Pese a que nuestra nariz está a la altura de sus cojones, nunca tenemos el valor de arrancarlos de un mordisco y tragarlos.
